8.1.11

Pena

Nunca he sido sentimental ni especialmente afectivo. Nunca he tenido problema en dejar atrás al la gente y las cosas que ya pasaron, e incluso en echar a alguien de mi vida. Pero esto de dejar la casa me está afectando. Me he tirado horas revisando y tirando papelotes, gadgets y porquerías varias de esas que se van guardando sin tener sentido, routers, móviles, ... Pero eso no me ha supuesto problema, lo he hecho sin pestañear. Fue el otro día, viendo a Bereni-C desmontar el cuarto de Mini-Bere, quitando de las paredes sus posters, sus pegatinas, sus dibujos, en ese momento se me hizo un nudo en la garganta y me entraron ganas de llorar. Y hoy otra vez, recogiendo cosas yo en su cuarto, allá que me ha dado la llorera.
Y es que, al fin y al cabo, entre unas cosas y otras, he vivido en esta casa más de veinte años, nací aquí, y aquí nació Mini-Bere, no deja de tener gracia, que las otras veces que he llorado últimamente fue cuando nació ella, que cada vez que la veía me emocionaba.
Ains, cuánto vivido, y qué poquito nos queda aquí.