23.8.09

Hablar a los aparatos

El abuso verbal a la sujeta del GPS es el pan nuestro de cada día. No siempre la insultamos, pero sí que caen respuestas mordaces, irónicas, algún "pues va a ser que no", …

El caso es que Bere ha vuelto a hacerlo con otro artefacto. Ayer fuimos a echar gasolina y cuando el surtidor le informó de su elección: “Ha elegido diesel no-se-cuantitos”, ella le respondió, toda digna:

“¡Que te calles!”

Pero no quedó ahí la cosa, cuando terminó de echar, el cacharro volvió a pillarla desprevenida con un “Gracias” que fue correspondido con un “¡De nada, salerosa!”

No sabía que yo la oía desde dentro del coche, así que la cara que puso cuando oyó mi carcajada fue para verla.

Por cierto, íbamos a recoger a Mini-Bere, que estaba con los abuelos. Ya la tenemos en casa, ya no paramos quietos, y vuelven a asomar las ojeras…

1 valiente:

Gacela dijo...

Si es que... ya ni a los GPS ni a los surtidores de gasolina se les trata con el debido respeto, ains!!

A mí me gusta ver cómo la muchacha del GPS se vuelve loca en los aparcamientos. Ya, que ahí ya has llegado a destino y deberíamos desconectarla, pero tú déjala que ella insista con girar a la derecha en cien metros... :-D