21.12.05

De vuelta en casa

Lo bueno de las ciudades pequeñas es que puedes pasear tranquilamente y ver sus monumentos. Lo malo de los viajes de trabajo es que la ciudad no la puedes visitar hasta la noche. Lo bueno de los susodichos viajes es que aprovechas a comer lo que normalmente no te permites, lo malo que no te lo comes con quien te gustaría. Pero lo peor es que a la hora de dormir te falta algo (y no son los pies fríos, pero va unida a ellos)

[Ruido de fondo: Jethro Tull - Aqualung - Cross-Eyed Mary (04:09)]

8 objeciones/aplausos:

Guillermo dijo...

Mi madre tiene muchos viajes al año así con la empresa, come muy bien eso si no ve nada, porque cuando puede ya es de noche y está cansada

Wendyqueridaluzdemivida dijo...

Pues sí, muy bonito...
¿Pero es que los hombres nunca tienen los pies frios?

la de los pies fríos dijo...

:-)

Sí, a mí también me faltaba algo ayer a la hora de dormir. Creo que era el gruñón que quiere que lo deje tranquilo y que al día siguiente se levanta con una sonrisa cuando me toca a mí gruñirle. Qué le vamos a hacer: él tiene mal acostarse y yo mal despertar.

Gacela dijo...

Deyector es un tiennnnnnooooooooooo!!!!

:-P

(PD: Pido el Nobel para quien desvele el misterio de los pies eternamente fríos Vs. las estufas ambulantes!!)

El Replicante dijo...

Coño, es verdad, Deyector se a puesto tierno, qué cosas! :-)

Un saludo

happyhamsterhop dijo...

Ainssss

Aaaainnnnnsssss!!!


Qué bonito!

Ultrasónica dijo...

En el fondo sois todos unos sentimentales...

Comandante dijo...

Con lo que mola echar de menos.